Cafeterías. Vidrieras.
Indigentes. El orden de los factores no altera el producto. Locales que aún no
abren. Música electrónica, "And súper girls just fly". Un frío
que cala los huesos, transeúntes, cigarrillos, un sex shop por cuadra. Dólar.
Cambio. Dólar. Bienvenidos a la City porteña, versión agosto 2022.
13:05 hs
¿Cómo está mi súper chica?
Nosotros bien. ❤
9:05 hs
Con aciertos y derrotas.
Llegando a la oficina.
13:05 hs
Es normal, Pau. Yo, estoy
tomando unas 🍻 con compañeros de trabajo.
9:06 hs
Te extraño. Ojalá estuvieras acá
y no en Barcelona con el paisaje 💩 de Gaudí jaja. Si tengo suerte, quizás, al
mediodía te pueda llamar. Te amo, amiga. Después te escribo. 😘
13:07 hs
Dale. Y yo a vos!
La interfaz de usuario codifica
el mensaje según el protocolo y envía un doble tilde grisado en respuesta.
Indica que el contacto de Whatsapp ya no está en línea.
El celular vuelva a la cartera,
que está llena de chucherías y tickets pegoteados por un brillo labial cuya
tapa gira en falso. Las llaves dejan otra cicatriz en el gorila glass. El
teléfono está irritado, vibra sin descanso. Yo estoy en una esquina.
Tengo que cruzar.
De verde a rojo. El hombrecito
de leds nos hace fuck you, a mí y a los otros transeúntes. Nos engrasa de
ansiedad. Cree que somos una pieza en el engranaje, unos idiotas productivos.
- ¿Cómo anda, Fulvio? ¿Los
folletos son para el décimo? -Fulvio hace un ademán con la cabeza para indicar
que sí-. Yo digo perfecto, gracias. Que tenga una buena
mañana. Pienso que Fulvio debería afeitarse más seguido. Tiene el pelo
gris y la barba gris, y siempre lleva un uniforme gris. Tal vez, no es
realmente el encargado del edificio, sino un entrenado agente de la CIA.
Sonrío.
- Buen día. Buen
día.
Los ojos hacia la derecha miran
de refilón si llegó Magdalena. La nariz huele el aroma del café que viene desde
la cocina. Los zapatos se mueven. Tac -tac -tac. Van hacia el espacio de
trabajo en donde se ubica, de lunes a viernes, la mujer que los usa.
Yo.
Otra versión de mí ocupa el
lugar. Mi "yo" sin palabras: silencios. Avanzá. Desplegá tus
habilidades. Concentrate en los objetivos. Single pointed focus. ¿A dónde
querés llegar? Mirá el post it con el número 45 que pusiste como reminder sobre
tu escritorio. ¿Estás en un proyecto interesante? Diseñá tus conversaciones. La
voz de la responsable de Recursos Humanos es un Pacman en mi cabeza.
De: paula.suarez@ingenius.net
Para:
magdalena.perezvidal@ingenius.net
Asunto: Q1
Hola Magdalena,
En adjunto envío el Informe de
Resultados.
Quedo a disposición.
Saludos.
De: magdalena.perezvidal@ingenius.net
Para: paula.suarez@ingenius.net
Asunto: re: Q1
Hola Paula,
Reformulá el segundo slide
porque no se entiende el crecimiento de los OKR's.
Gracias.
De: paula.suarez@ingenius.net
Para:
magdalena.perezvidal@ingenius.net
Asunto: re: Q1
Hola Magdalena,
¿Hasta cuándo te vas a hacer la
pelotuda?
Lo elimina. Lo va a eliminar de
la papelera. Lo eliminé.
De: paula.suarez@ingenius.net
Para:
magdalena.perezvidal@ingenius.net
Asunto: re: Q1
Hola Magdalena,
Envío el informe de Resultados
con la modificación solicitada.
Quedo atenta.
Saludos,
Envía el mail a su jefa.
El enorme ventanal de la oficina
enmarca la gigantesca grieta que está en la pared lateral del edificio de
enfrente. Las manchas de humedad dan forma a un paisaje. Es el retrato
expresionista de Ludwig Kirchner “Cinco mujeres en la calle”.
La mirada se me inclina.
Magdalena no está cerca. Alguien menciona la palabra “procastinar”. Alguien
pregunta qué es. Alguien googlea y responde: "Procastinar: acción o hábito
de retrasar actividades que deben atenderse".
Son las
13. Salgo a algo a almorzar. La liberación es un par de auriculares, una
canción de Pink,"‘Stead of makin' me better, you keep making
me ill", motos que circulan por calles de veredas angostas, gente
aglutinada impidiéndose el paso, más hombrecitos al interior de los semáforos. Señales
que hablan verdades de mí.
Vuelvo a mi puesto a las 14:20.
Tu próxima tarea será solicitar
presupuestos para el evento anual de PWK. El tiempo que te asignaste es de
14:30 a 16:30 pm. El Google Calendar me lo recordará en dos minutos.
Escucho su voz. Dice que mis
ojos canela fueron, una vez, toda la vida. No lo dice, pero quiero oírlo. La
escena se repite en mi cabeza como un loop: bebo, succiono el jugo amargo de su
entrepierna. La adrenalina pasa por medio de los cables. El interno 248
suena.
- Sí, Magdalena, en un minuto
estoy con vos. Un minuto y estoy en tu oficina.
Golpeo a la puerta. No espero
respuesta, abro.
- Decime, ¿En qué te puedo
ayudar?
Habla. La escucho. Ni me
interesa ni me importa. Asiento, digo que sí. Tomo nota de un particular tono
ocre en el iris derecho. ¿Cómo no lo vi antes?, me reclamo. La pupila izquierda
está contenida por un arco de un color diferente, castaño, como si fueran dos
medias parecidas, pero de distintos pares. Sus ojos son dos estanques de
agua enmohecida. Tienen un olor putrefacto.
- Perfecto, Magdalena. Muchas
gracias por tu devolución.
Me usa para escribir: Revisar
propuesta Estudio Montevideo. Dead line: 25 de agosto. Me agita hacia un
lado y hacia el otro, entre las palmas, me da vueltas. Va a sacudirme hasta que
vomite toda la tinta, hasta que me agote, hasta que ya no sirva para escribir y
muera disecada en un tacho de basura. Apunto con trazo tenso una dirección
de correo electrónico. Apoyo la birome sobre el cuaderno.
Vuelve al puesto. Escribe
un mail de una línea que le requiere el mismo esfuerzo mental que el desarrollo
de una nueva hipótesis sobre la Teoría de Cuerdas. Al teclado le pesa cada
letra. Estoy extenuada.
Hola Juan Pablo,
Muchas gracias por la reunión
del lunes. Pongo en copia a @magdalena.perezvidal para que esté al tanto.
Aguardo OC para avanzar.
Saludos,
15:58 hs
Hola, ¿tenés un minuto después
de las seis para tomar un ☕?
15:58 hs
🤔 ¿Pasó algo con Montevideo, Magdalena?
15:58 hs
Nop, nada. Me gustaría charlar
con vos.
Los zapatos caminan hasta el
baño. Son torpes y están cada vez más desgastados. Se cruzan con las
botas de Ana, la secretaria del VP. Son de cuero negro, fuertes, ágiles como
panteras. Siento cada vez más molestos los zapatos.
La mano izquierda moja la cara
frente al espejo. La otra no sabe qué hacer. Entonces, tiembla.
16:11 hs
Estás, amiga????
La interfaz de usuario codifica
el mensaje según el protocolo y envía el triple signo de interrogación para
indicar en la pantalla del teléfono que el contacto de Whatsapp necesita
soporte emocional. 💪
21:11 hs
Sí. Sirviendo la cena. 🍝
Le cuento a mi amiga de España
que Magdalena quiere verme. Whatsapp Web. Oración enter. Oración enter. Oración
enter. Doble tilde azul.
21:12 hs
En serio te citó afuera de la
oficina? Te va a decir una estupidez, que tuvo un problema con el marido o con
las hijas, o algo sobre su aburrida vida en Nordelta. A esa mina lo único que
le importa es mantener el trasero sobre un Toyota y sus clases de
tenis. Es una 💩. Decile que se te complica, que no podés.
Resguardate.
16:16 hs
También, la extraño.
21:17 hs
Haceme caso, Pau. No
vayas!
Minutos frente al monitor. La
versión más frecuente de mí: una calesita de ambigüedades.
18:00 hs
Te veo en el Sturbucks que está
sobre Corrientes. 😉
Me despido del super agente
Fulvio, que opera en la super misión de bruñir los bronces de la puerta de
entrada.
- Hasta mañana, señora.
La tristeza es una línea
recta, turistas, músicos callejeros, suena Adiós
Nonino. Un mendigo descansa sobre un colchón roído, al lado de un
contenedor. Lee una revista con la tapa rota. Se hartó de ver cómo pasa la
gente sin que nadie lo vea a él. Eso es la indiferencia.
El logo de Sturbacks tiene el
tamaño de una chapita de Coca. Ahora, ya puedo ver a la encantadora sirena de
dos colas. Estúpida encantadora.
- Hola.
- Hola.
- ¿Querés café?
- Sí. Gracias. Mocha, por
favor.
- Para mí latte. A nombre de
Magdalena. Gracias.
Revoloteo como un moscardón
negro sobre una pila de palabras no dichas.
- Paula, Pau...
- ¿Pau? ¿Qué me vas a decir,
Magdalena?
- Sí, Pau, ya sé.
- Entonces, ¿qué me querés
decir? ¿Es por laburo?
- No. Sí. Ambas cosas. Es
difícil hablar de algunos temas cuando tenés un marido y dos pibas.
- ¿Vos pensás que para mí es
fácil? Vos no sos fácil. ¿Qué querés decirme? Esta vez vos sos la que
quiere hablar, así que te escucho. Porque al final, siempre soy yo la que habla
y vos huis como una cobarde.
- No me banco el conflicto. Ya
tuve demasiados problemas, Paula.
El moscardón negro comienza a
revolotear otra vez. Zumba. Incomoda. Se alimenta de mí, de mis pensamientos.
Intento alejarlo, no puedo. Está sobre mis párpados. Los cierra. Respiro hondo.
Siento la grita expandirse desde la garganta. Afuera está oscuro.
- Marcos pase a Chicago cuatro
años oportunidad.
Paula grita de la bronca, quita
la tapa y le tira el latte hirviendo en la cara a su nueva ex amante. Ahora, se
ríe. Yo también.