viernes, 17 de agosto de 2012

Muros

Estos muros
Absorbieron tu aliento
Y flotas, ahora,
En el aire que los ciñe;

Tal vez, porque bebieron
Las coplas de tus andares…

O porque fueron testigo
- junto a los bancos labrados-
Del milagro de tu aura.

Y no me animo
Si quiera a rozarlos
Porque mora en ellos
El blanco perfume de tus manos. 

De la tierra

Eras de la tierra
Cuando tu pelo danzaba 
A mediados de un enero
Como las ramas del ceibo;

Sobre la hierba silvestre
Que nace bajo el álamo
Allí, reías, brisa diurna,
Perfumada de eucaliptos;

Soberbia naturaleza,
Manos de arcilla y barro:
Eras de la tierra
Y para mí,
Del cielo. 

Grietas

Yo lo sé
Y él lo sabe.
Es un pacto de silencio
Tácito y hermético,
Juego de tres.

Yo lo sé
Y él lo sabe.
Hay un temblor subrepticio
En nuestras mentes:
Grietas
Por donde se filtra el miedo
- siempre latente-
De quebrar el pacto. 

La huella

La huella de tu pulgar en mi brazo,
Apenas una brisa
Que existe
Solo porque quiero.

Tal, es la impresión. 

Memorias de mayo

Cuando el azul de la mañana
Es más azul que el cielo mismo,
Las hojas del otoño
Son tan bellas y doradas
Que mirarlas da tristeza.