domingo, 31 de julio de 2016

Éstos tiempos

Tengo la leve sospecha
De que éstos atardeceres son 
La rotación sobre el eje
Del mecanismo que engrana las piezas
Y hace girar como fiestas los días.
Quizá, suceda que los treinta
Son los años dorados
Y sea cierto lo que dice la Historia
(o al menos esa versión).
Pero son gloriosos los tiempos
Cuando el tic tac marca las doce menos cinco. 

jueves, 9 de junio de 2016

La margarita en el pelo

Una margarita
Adorna tu pelo
Y decora la noche
La luna en el cielo.
Y me sigue, como una sombra,
Tu ausencia que me nombra
Y me reclama.
Ama, alma, este anhelo
Punzante y sempiterno;
Ama el invierno
Que caerá sobre tus ojos
La tarde, herrante,
En mi cuaderno.

sábado, 26 de marzo de 2016

La lluvia

Recuerdo, quiero recordar,
Que fue en abril
Aquella tarde y aquella melodía.
Ni siquiera fue muda la lluvia
Ese día.
Ni siquiera fue mía
En la simpleza que ostentaba
Y en cada gota
Te besaba.
No olvido.
Tengo una clara impresión,
Otra mirada.
Parecida, sí. Quizá,
La misma melancolía
Con una piedad distinta.
Puede que sea cierto:
Que me arrojes, en un punto,
Al agujero final y quede extinta
La palabra que mediaba.
Puede que te parezcas
No ya a una poesía,
Sino a una lluvia biciesta,
A un febrero o a una línea:
"Estoy triste y te quiero".

lunes, 21 de marzo de 2016

#DiaMundialDeLaPoesia

Si soy como un farol

Que no se enciende,

Si soy un jazminero

Sin flor,

Si soy un febrero

Bisiesto y triste

Y escribo un verso

De desamor;

Si me vuelvo un cascabel,

Un halo de luz,

Una paloma,

Y repico, en un papel,

Algún eco de nostalgia

O timidez;

Si con algo de avidez

Vuelco en un poema

Una línea;

Si existe en ella

Un dejo, una huella  

Siquiera, de la niña

Fresca y liviana

Que fui un día;

Si soy ahora y soy

Mañana todavía

Es que hay algo:

¡Es poesía!


martes, 2 de febrero de 2016

Reír y otros milagros

Quién hubiera dicho
Que seríamos
Sólo esta sucesión
De pausas, de silencios;
Que seríamos sólo
Dos estaciones
Entre un sonido irreversible
Y otro.
Y que habría
Cualquier esquina
Para encontrarte,
Aunque no estuvieras
Exactamente ahí, 
Aunque la lluvia
Limpiara la calle
Y te volviera,
Como siempre, 
A ese punto
Que ni siquiera conozco
Y donde no existe 
El tiempo giratorio;
A ese instante 
Que anuncia 
Que ya no seremos los mismos
Y que habrá para escapar
Cualquier pasado.
Quién hubiera dicho
Que ibas a llevarte
Una suave impresión mía
Y que acabaríamos por descansar
En este crepúsculo
Y en esta brisa
Mutuamente refrescados.
Te irás. Es cierto.
Hay un mundo que 
No nos pertenece;
Aunque haya para reír
Otros milagros
Y la misma esfera
Nos sitúe, a veces,
En un mismo espacio.