viernes, 17 de agosto de 2012

La huella

La huella de tu pulgar en mi brazo,
Apenas una brisa
Que existe
Solo porque quiero.

Tal, es la impresión. 

Memorias de mayo

Cuando el azul de la mañana
Es más azul que el cielo mismo,
Las hojas del otoño
Son tan bellas y doradas
Que mirarlas da tristeza.

Aburrimiento

Cuando no estás
No hay nada divertido,
Ni siquiera leer el diario
- ¡Con los disparates que se publican!-
O buscar el significado
De las palabras que no conozco,
Como sempiterno:
“Dícese de algo que tuvo principio
Pero que no tiene fin”

Sin título

Como un ángel
O una tristeza
Así, tú eres en mi vida:
Lo que nunca digo,
El breve silencio
Después de la risa. 

Con pan y manteca, mejillas rosadas

Tiempo después,
Cuando ya no hubo tiempo
Para besarte la frente,
Ni jardines, ni amaneceres,
Ni palomas en las terrazas,
Las manos de pan y manteca
Los impolutos dedos,
Ya no fueron,
Sino de bronce y de mármol.